EDAD NO SIGNIFICA MADUREZ
Chica de 21 años de edad, con una carrera profesional
terminada, con metas a corto y largo plazo cumplidas y muchas otras que faltan
por obtener, la Sociedad piensa que es una buena edad para lo que he logrado y
puede que piensen que sea muy joven para ello.
Según la Organización Mundial de
la Salud he terminado mi etapa de adolescencia, la cual afirman que comienza
entre los 10 y 12 años de edad y tiene término a los 19 o 20 y no lo refuto,
hablando especialmente de mi caso, pero me llega la extrema curiosidad cuando me
encuentro con personas mayores de 20 años que tienen un comportamiento y
pensamiento como si la OMS estuviera haciendo una aseveración sumamente grave, ¡No
exagero!, porque por el lado contrario personas menores de 20 años tienen una
madurez impresionante.
A lo largo de mi vida he escuchado diversidad de comentarios que
juzgan a la gente por sus acciones de acuerdo a su edad, como:
“Ya viste a fulanita,
ya se casó y hasta tiene un bebé, está muy joven para ello”
“Es gerente y solo
tiene 24 años”
“Ese señor es muy
grande para seguir trabajando”
Algo muy cierto es que
LA EDAD NO SIEMPRE VIENE ACOMPAÑADA DE MADUREZ, porque muchos más de los que
creemos siguen siendo niños todavía y tal vez muy en el fondo todos tengamos un
poco de ese niño que en ocasiones quisiera tener protección.
La madurez no es una
etapa cronológica de la vida, es algo que va más allá, un estado mental, las
actitudes que adoptamos a lo largo de nuestro camino, nuestra personalidad y la
forma en que resolvemos nuestros problemas, te diré a lo que me refiero…
Mujeres y hombres de
25 años de edad cambiando de pareja cual adolescentes que no saben lo que
quieren, engañando, mintiendo, manejando su vida como una total novela dejando atrás
la realidad de lo que viven y de lo que realmente son.
Hombres de 40 años, casados, buscando jovencitas,
queriendo ligar cual “chavitos”.
Hombres con una
esposa, hijos, una vida de casados totalmente, que buscan todavía ser protegidos,
solapados bajo el regazo de su madre.
Mujeres que al parecer
son independientes, trabajadoras, que se hacen llamar “bien fregonas” pero que
se vuelven dependientes de una relación enferma y sin estabilidad.
Pero… tenemos a las
personas por el otro lado, que de verdad les aplaudo en gran manera, esas
personas que tan jóvenes tuvieron que pasar por fuertes experiencias, llámesele
muerte de una persona especial, enfermedades graves, que han sufrido algún tipo
de abuso, han salido adelante y han llegado a una madurez en mayor grado.
Mujeres jóvenes que
decidieron casarse, no por estar embarazadas, sino porque ellas así lo
quisieron y son unas excelentes madres y un gran ejemplo para sus bebés.
Hombres jóvenes que
han trabajado arduamente por obtener un buen puesto y sacar adelante a su
familia.
Jóvenes centrados, que
saben distinguir entre lo que está bien, lo que está mal y saben de límites.
Si hay algo que he
aprendido en la vida es que tu madurez no depende de la edad que tengas, que
las experiencias te ayudan a formar un carácter y que también parte de esta
vida es cometer errores, pero de ellos te ayudas a crecer, ser mejor y a ¡Madurar!
No hay comentarios.:
Publicar un comentario