La
mujer que tú quieres.
Desde que naciste sentiste por primera vez el amor y cariño
de una mujer, sentiste su calor, su protección e incluso paro tu llanto por que
estabas en un mundo nuevo, un mundo desconocido, entonces por primera vez llego
a tu vida una mujer, la más especial y maravillosa, conforme has ido creciendo
sabes que esa mujer es a la que amas y quisieras que se quedara eternamente
contigo, e incluso has llegado a pensar que algunos atributos, talentos y
actitudes te gustaría que fueran adoptados por tu futura mujer, la madre de tus
hijos.
Porque todos tenemos en mente a la persona ideal, que cuando
te preguntan cómo te gustaría que fuera, estás listo para responder,
mencionando todas las cualidades perfectas para ti e incluso físicamente la
describes, y este no es el problema, porque cuando se trata de pedir todos
somos muy buenos, pero cuando se trata de dar y corresponder… ahí es donde está
el problema.
Entonces, sabes bien lo que te gusta de una mujer, sabes las características que deseas cuando hablas de tener formalmente a una mujer en tu
vida, la mujer que tú quieres es aquella que te
haga sentir feliz, es la que quieres que comparta tiempo contigo, pero deseas
también que te de tu espacio, quieres a una mujer que sea capaz de serte fiel y
que de vez en cuando pueda cumplir con tus pequeños caprichos, la mujer que tú
quieres es aquella que estará incondicionalmente a tu lado sin importar las
circunstancias, es la que sabes que podría vivir feliz con aquellas características
que tal vez otras personas no toleran de ti, entre otras cosas, esa es la mujer
que tú quieres, no puedo describirla tan específicamente porque es obvio que
todos los hombres buscan cosas diferentes en su pareja. PERO…
La mujer que tú quieres, no la quieres, no la anhelas, esa
mujer que tú quieres no es para ti, porque cuando la tienes no eres capaz de
mantenerla a tu lado, porque aunque sea la mujer perfectamente imperfecta para
ti, no lo ves, no la aprecias.
Por qué te la pasas diciéndole que ella es diferente a todas
las demás chicas, que jamás podrías encontrar de nuevo a alguien como ella y
que tu felicidad está a su lado, pero aun con todo esto que ella te brinda, tú
le fallas, porque no eres capaz de cambiar aquellas características en ti que
te han hecho fallarle, pero, ¿Sabes? eso está bien, porque no debes cambiar por
nadie, sino por ti mismo, porque si lo haces por alguien tu cambio será
temporalmente, cuando lo haces por ti mismo, tu cambio será perdurable, pero si sabes
que no tienes la capacidad de poder mejorar aquellos aspectos en tu vida
que a los demás les lastiman, entonces aléjate, no lastimes a esa mujer que tú
quieres; es irónico ¿no? tener a alguien que tú quieres, pero a la vez tus
actos dicen que no la quieres, yo tampoco me lo explico.
Esa mujer que tú quieres, está ahí, ese no es el problema,
pero… ¿Tu eres ese hombre que ella quiere?...
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